
La entrada de hoy, debido a mi buen estado de ánimo, quiero dedicarlo a una de mis mayores debilidades, y por ende, mi mayor pasión.
Yo soy de los que piensan que uno, a parter de hacerse, tiene que nacer. Bien, me explico: cada uno de nosotros, por nuestra genética o herencia molecular (llamémosle así), somos propensos a unas cosas u otras. Para que se entienda: el que es un asesino en cuestión, lleva unos determinados genes que le hacen promiscuo a tan denigrante acto. Con toda esta parafernalia, quiero decir que la educación recibida en la infancia es vital para nuestro desarrollo y personalidad, pero que la esencia, lo que realmente somos y seremos, lo llevamos escrito desde nuestro nacimiento.
Por suerte, yo no tengo esos genes asesinos que tanta fama dieron a jack "el destripador" de londres, si no un cariño desmesurado hacia los animales, en especial al perro, un animal al que le debemos tantas y tantas cosas, habiéndole dado tan poco y causado tanto daño. Ni siquiera sabría empezar para justificar mis sentimientos, simplemente es algo innato, es ver a uno de ellos, y una sonrisa de oreja a oreja se me dibuja en la cara. Deben tener algo los jodios, un no se qué que te atrae, que te engancha, que fascina (por lo menos a mí). Ya no solo hablo de su aspecto, tan entrañable como si de un peluche se tratase, si no de su conducta hacia nosotros las personas, ese cariño incondicional que nos profesan, esas ganas incansables de vivir de las que más de uno deberia tomar ejemplo, esa ternura que despiertan cuando se te acercan, y acto seguido pasas tu mano por su cabeza...
Todas estas palabras, viniendo de una persona como yo, que quizás soy en muchas ocasiones de tendencia subjetiva e imparcial, no pueden tener mucha validez, pero siempre se puede dar un voto de confianza y comprobar por uno mismo que, estos amigos caninos, pueden ser el complemento perfecto de nosotros las personas, nuestro pequeño compañero de fatigas. Con todo esto, he vuelto a pensar en la falta que me hace tener un amigo que me mire y me escuche, que no le importe como soy, que me de cariño cuando mas falta me haga. Sin duda, echo de menos tener un amigo en casa, porque siempre he vivido con ellos, por que ya soy uno de ellos...
Solo me queda decir, mari, mi vida, te amo con locura y creo que, a buen entendedor, pocas palabras bastan...
1 comentario:
me pasaba por aqui y vi esta entrada, la lei, y lo que no me puedo creer, es que no tenga comentarios.
Yo amo a los animales, y lo que dices tiene toda la razon.
Yo puedo demostrar a todos que hay gente que vale muchisimo menos que un animal.
Un beso grandisimo. Como no es la ultima entrada, quizas no lo veas, pero da igual.
Publicar un comentario